Scott Gimple está a la cabeza del equipo
que les da forma a las historias que rodean la serie 'The Walking Dead'. Es
más, él mismo se podría considerar un sobreviviente de esta producción, que
describe las difíciles condiciones de un grupo de personas mientras el mundo se
destruye por un virus que convierte a los humanos en zombis.
Gimple comenzó siendo productor ejecutivo y
guionista de esta saga de horror, que se emite los martes, a las 10 p.m., por
el canal Fox.
Después, asumió la responsabilidad de
mantener el buen desempeño de la serie, tras el abandono inesperado de Frank
Darabont (creador del programa) y de la renuncia de Glen Mazzara, quien en la
temporada anterior había decidido tirar la toalla por diferencias artísticas
acerca del rumbo que estaba tomando esta producción de terror.
“A pesar de los cambios bruscos en el
equipo, tengo que confesar que, luego de tres años de trabajo en The Walking
Dead, me considero el tipo más afortunado en mi nueva labor”, comentó en una
charla telefónica con EL TIEMPO. En su opinión, aunque sigue invadida de sangre
falsa y zombis hambrientos, The Walking Dead ha alcanzado un nivel más humano y
sin ilusiones.
“Mi propósito en esta nueva temporada es
darle cierta estabilidad y un poco de esperanza de que las cosas pueden llegar
a funcionar como antes. En un mundo donde la gente puede tener un poco de
interacción cotidiana con otros, tener hijos y enamorarse”, asegura.
Sin embargo, son objetivos difíciles de
alcanzar en una rutina argumental en la cual la presión diaria es no ser
mordido por un zombi.
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